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(Mensaje
canalizado para L.A., el cual fui guiada a compartir con otros. El autor
es un guía llamado Pedro)
Tu
ser es un calidoscopio de muchos colores, producto de la Luz que recibe
de su fuente. Habrá quienes perciban tus rayos amarillos y aquellos
quienes sólo vean los rojos e inclusive habrá quienes no perciban rayo
alguno. Dios "percibe" todos tus colores, todos en perfecta
combinación. Un rayo de Luz, un haz de Luz que se despliega como un
arco iris. ¡Tú eres eso! Aunque tu mente intentara entenderlo, no lo
lograría, ya que tu mente sólo ve lo físico, lo tangible, lo que es
"real" a tus cinco sentidos.
Entiende
que la Paz sólo se alcanza cuando logramos desprendernos de todas
nuestros paradigmas sobre lo que debe ser la Paz. Reconoce tu Fuente de
Paz y vive desde esa Fuente. El reflejo o su proyección al exterior
será la Paz generada desde tu interior.
Los
océanos reflejan en su superficie lo que hay en sus profundidades.
Mientras más profundo es el océano, más oscura es su superficie.
Mientras más antigua es el alma, mayor su habilidad de reflejar a otros
los secretos guardados en la profundidad de su conciencia.
Permite que este proceso ocurra y observa lo que te revela.
Bríndale paz a quienes están sufriendo y cumple con la misión por la
cual viniste aquí.
Permite a las pequeñas piezas de tu ser re-unirse, recordar y
fusionarse nuevamente, aceptando su totalidad.
No
tienes que hacer nada, sólo permite que suceda y acéptalo.
Viaja
hacia tu interior y experimenta las maravillas de tu alma, tu verdadero
ser, tu esencia. Ven con las manos vacías para que puedas llenarlas con
las bendiciones celestiales. El paraíso está aquí mismo, no lo trates
de encontrar más allá….
Sé paciente, disfruta la paz que ya has logrado, no apures el proceso.
Relájate, acéptate a ti mismo con cada una de las "pequeñas
piezas" que conforman la grandeza de tu ser.
Vive en paz y sé feliz.
Mis bendiciones.
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